Promueve buenas prácticas agrícolas, libres de trabajo infantil en la yerba mate y el arándano. Identifica a lo largo de la cadena productiva, las instancias en que podrían filtrarse casos de trabajo infantil y adolescente no protegido, atiende sus causas e implementa estándares productivos que garanticen una actividad libre de labor infantil y adolescente.

Es una iniciativa que DYA ejecuta en alianza con organismos públicos y privados, en el marco del Plan Nacional de Prevención y Erradicación del trabajo Infantil 2018-2022.

P.A.R. establece un Sistema de Cumplimiento Social, un mecanismo voluntario que implementan empresas, cooperativas y sectores productivos, con el acompañamiento del Estado para prevenir el trabajo infantil (bajo los 16 años) y adolescente desprotegido (entre 16 y 17 años).

Es un sistema que consta de 3 etapas:

  • Prevención: se capacita y sensibiliza a los diferentes actores sociales y a la comunidad sobre los riesgos del trabajo infantil y adolescente desprotegido.

  • Monitoreo: se evita el ingreso de niños, niñas y adolescentes al sistema productivo.

  • Atención: se refuerza y recrea la red comunitaria de servicios como guarderías, jornadas extendidas, capacitaciones, servicios de salud, para proteger los derechos de los niños, niñas y adolescentes.

Esta iniciativa tiene como estándar mínimo el cumplimiento de las normativas de trabajo infantil, y como máximo, el desarrollo de programas de R.S.E. dirigido a niños, niñas, adolescentes y sus familias.

¿Cómo funciona?

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En Argentina, el Trabajo Adolescente Protegido está permitido por la ley Nacional N° 26.390, que establece requisitos sobre la edad a partir de la cuál los jóvenes pueden trabajar y la carga horaria.

A su vez, el decreto N° 1117/2016 establece el tipo de trabajo que pueden realizar (prohibe todo tipo de trabajo peligroso, penoso e insalubre) y las condiciones en que deben realizar dicha actividad.

Trabajo Adolescente Protegido